{"id":4432,"date":"2016-03-02T16:37:24","date_gmt":"2016-03-02T15:37:24","guid":{"rendered":"http:\/\/arban.espais.iec.cat\/?p=4432"},"modified":"2016-03-02T16:37:24","modified_gmt":"2016-03-02T15:37:24","slug":"parlem-amb-rafael-mandressi-col%c2%b7loquis-imatges-del-cervell-schct-iec%e2%80%8f","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arban.espais.iec.cat\/2016\/03\/02\/parlem-amb-rafael-mandressi-col%c2%b7loquis-imatges-del-cervell-schct-iec%e2%80%8f\/","title":{"rendered":"Parlem amb Rafael Mandressi – Col\u00b7loquis “Imatges del Cervell” — SCHCT-IEC\u200f"},"content":{"rendered":"
Parlem amb Rafael Mandressi (Montevideo, 1966), investigador del CNRS y director adjunto del Centre Alexandre Koyr\u00e9 d’Histoire des Sciences et des Techniques en Par\u00eds, sobre <\/span>hist\u00f2ria de l\u2019anatomia i tamb\u00e9 sobre l\u2019ofici d\u2019historiador en un temps agitat i boir\u00f3s per a les humanitats.<\/span><\/p>\n Reprodu\u00efm aqu\u00ed una conversa informal (entrevista feta per Alfons Zarzoso a finals de febrer de 2016, a la xarxa) que hem mantingut amb Rafael Mandressi a prop\u00f2sit de la confer\u00e8ncia (La mano y el ojo: t\u00e9cnicas de disecci\u00f3n, artificios cerebrales e im\u00e1genes del cerebro, siglos XVII – XIX<\/b>) que impartir\u00e0 dem\u00e0 dijous, 3 de mar\u00e7 a l\u2019Institut d\u2019Estudis Catalans (carrer del Carme, 47, Barcelona). La xerrada, gratu\u00efta i oberta a tothom, forma part del cicle (Im\u00e1genes del Cerebro<\/b>, coordinat per Fernando Vidal, ICREA-CEHIC\/UAB) de col\u00b7loquis de la Societat Catalana d\u2019Hist\u00f2ria de la Ci\u00e8ncia i de la T\u00e8cnica.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n De nuevo en Barcelona, ciudad que hab\u00edas visitado en enero de 2009, para participar en un encuentro internacional multidisciplinar sobre el cuerpo, organizado por el CSIC. \u00bfQu\u00e9 recuerdos guardas de aquella visita, de la ciudad, de tus colegas? <\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n Aquella fue mi segunda visita a Barcelona, donde hab\u00eda estado diez a\u00f1os antes, pero como simple turista. Cuando volv\u00ed en ocasi\u00f3n del congreso, no s\u00f3lo recorr\u00ed de nuevo la ciudad, sino que pude conocer personalmente a varios colegas que le\u00eda desde hace tiempo. Pienso, entre otros, en Pepe Pardo, que en aquella oportunidad me honr\u00f3 con su invitaci\u00f3n y que desde entonces me honra con su amistad. Barcelona tiene, por lo dem\u00e1s, al igual que N\u00e1poles o Marsella, algo que, para m\u00ed, como montevideano, es extraordinariamente importante: se trata de una gran ciudad de cara al mar. Agrego, por si fuera poco y sin \u00e1nimo de herir susceptibilidades futbol\u00edsticas, al Bar\u00e7a con el mejor jugador uruguayo de los \u00faltimos treinta a\u00f1os, Luisito Su\u00e1rez.<\/span><\/p>\n Esta es, pues, mi tercera visita a Barcelona, donde ahora tengo adem\u00e1s a otro viejo amigo como Fernando Vidal, lo cual demuestra, de paso, que entre uruguayos y argentinos no todo est\u00e1 perdido.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n Tienes tambi\u00e9n una estrecha relaci\u00f3n con los colegas de Madrid, interesados en el estudio del cuerpo y de las emociones. \u00bfC\u00f3mo ves la situaci\u00f3n profesional de nuestras j\u00f3venes doctoras en el panorama institucional espa\u00f1ol?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n Es cierto, tengo tambi\u00e9n v\u00ednculos estrechos con colegas de Madrid, y he estado all\u00ed m\u00e1s de una vez en los \u00faltimos a\u00f1os, especialmente gracias a Javier Moscoso. Tu pregunta me recuerda que mis dos viajes m\u00e1s recientes a Madrid fueron para integrar tribunales de tesis doctorales, y que en ambos casos se trataba de j\u00f3venes doctorandas. Si bien no conozco lo suficiente la situaci\u00f3n espa\u00f1ola como para aventurar una opini\u00f3n, s\u00ed me llam\u00f3 la atenci\u00f3n que muchos de los estudiantes con quienes pude conversar ten\u00edan proyectado emigrar ni bien terminaran sus doctorados. Est\u00e1 claro que la movilidad internacional de los estudiantes y los j\u00f3venes doctores se ha acrecentado considerablemente, pero junto con ello veo tambi\u00e9n, estando en Par\u00eds, que ha aumentado la emigraci\u00f3n lisa y llana, y no s\u00f3lo desde Espa\u00f1a, por cierto.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n \u00bfVivimos una situaci\u00f3n internacional de franco deterioro de las Humanidades?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n La situaci\u00f3n de las humanidades no es por cierto f\u00e1cil, y ello responde a mi juicio menos a un contexto de crisis econ\u00f3mica, que a transformaciones que se han operado en los sistemas de educaci\u00f3n superior e investigaci\u00f3n. Los dispositivos de evaluaci\u00f3n, de asignaci\u00f3n de recursos, de reclutamiento, han sido progresivamente reorganizados en funci\u00f3n de criterios que no son los de nuestras disciplinas, y se han visto envueltos, adem\u00e1s, en procesos gobernados por una ideolog\u00eda del gerenciamiento que considero globalmente nefasta.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n Es posible que nuestros j\u00f3venes estudiantes desconozcan tu trayectoria profesional en los \u00e1mbitos de la arquitectura, la filosof\u00eda y la historia de las ciencias y de la medicina en particular. \u00bfDado tu inter\u00e9s en el cuerpo humano y en las pr\u00e1cticas que llevaron a investigar las verdades que su apariencia ocultaba al saber, nos preguntamos en qu\u00e9 medida tu formaci\u00f3n ha contribuido a definir tu mirada y a precisar tus objetos de estudio y tus preguntas?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n Me es bastante dif\u00edcil responder a esta pregunta, ya que yo mismo no lo tengo del todo claro. En mis trabajos sobre la historia de la anatom\u00eda, por ejemplo, mi formaci\u00f3n en arquitectura me llev\u00f3 probablemente a plantearme una serie de preguntas y a formular algunas hip\u00f3tesis que de otro modo quiz\u00e1 no habr\u00eda enfocado igual. Tambi\u00e9n jug\u00f3 en ese caso mi familiaridad con textos de teor\u00eda de la arquitectura en la Edad moderna. En cualquier caso, creo en la acumulaci\u00f3n intelectual, esto es en la permanencia de materiales, modos de pensar, sensibilidades e incluso un registro de intereses que se van depositando a lo largo del tiempo y de las trayectorias a trav\u00e9s de campos diversos, en ocasiones alejados entre s\u00ed, que necesariamente operan orientando la reflexi\u00f3n, las m\u00e1s de las veces involuntariamente. En mi trabajo, por lo dem\u00e1s, casi nunca defino a priori objetivos precisos a alcanzar; lo \u00fanico que realmente cuenta es el inter\u00e9s \u2013 resorte eminentemente subjetivo \u2013, y en el resto de la navegaci\u00f3n suele mandar la contingencia: hallazgos imprevistos, puertas que al abrirlas conducen a sitios impensados, la irrupci\u00f3n de anomal\u00edas que manchan el mapa, y as\u00ed.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n El libro La mirada del anatomista. Disecciones e invenci\u00f3n del cuerpo en Occidente (original en franc\u00e9s, Paris, 2003; traducido al castellano, M\u00e9xico, 2012) es una s\u00f3lida investigaci\u00f3n sobre c\u00f3mo la mirada del anatomista renacentista invent\u00f3 el cuerpo humano, una nueva geograf\u00eda para un peque\u00f1o mundo ordenado y jerarquizado, mediante la instauraci\u00f3n de la pr\u00e1ctica de la disecci\u00f3n. \u00bfEn qu\u00e9 medida el desarrollo de ese nuevo artefacto intelectual es una construcci\u00f3n europea? \u00bfSe manipula y escruta el cad\u00e1ver de la misma manera en las universidades europeas de \u00e9poca moderna?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/b><\/p>\n Intentar\u00e9 dar respuesta de manera ordenada a tus preguntas. Las disecciones anat\u00f3micas, entendidas como una pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica orientada a la obtenci\u00f3n de conocimiento, son en efecto, hist\u00f3ricamente hablando, una especificidad europeo-occidental. En cuanto a las diferencias en los modos de proceder, las hay de una universidad a otra, pero son en realidad detalles muy menores.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/b><\/p>\n Y, de la misma manera, \u00bfse representa tambi\u00e9n aquello que se ve y se manosea de una manera uniforme?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/b><\/p>\n Otro tanto ocurre con las im\u00e1genes anat\u00f3micas, y por cierto con los textos. Si bien la palabra uniformidad tal vez no sea la m\u00e1s apropiada, s\u00ed puede hablarse de una unidad al respecto.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/b><\/p>\n \u00bfSon la vista \u2013la fidelidad del ojo- y el tacto \u2013la evidencia del fragmento- del anatomista el producto de la nueva objetividad renacentista?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/b><\/p>\n Por lo que respecta a la vista y el tacto, es cierto que a partir del siglo XVI se pone un \u00e9nfasis muy marcado en la percepci\u00f3n sensorial como v\u00eda privilegiada de acceso al conocimiento del cuerpo. No obstante, nunca hay que confiar del todo en lo declarativo, en lo program\u00e1tico, y dar por sentado que se traduce cabalmente en las pr\u00e1cticas. Lo m\u00e1s interesante, seg\u00fan creo, no es la adopci\u00f3n real e integral de un m\u00e9todo basado en la percepci\u00f3n sensorial, sino, por un lado, las consecuencias que produjo el intento de dar satisfacci\u00f3n a esa prescripci\u00f3n, y por otro los supuestos epistemol\u00f3gicos sobre los que reposa. En otras palabras, considerar que la vista y el tacto ofrecen la \u201cverdad\u201d de las cosas forma parte de una teor\u00eda del conocimiento que no va de suyo y que, en su versi\u00f3n extrema, es irrealizable por cuanto el ejercicio de la sensorialidad siempre est\u00e1 informado por un aprendizaje previo. Para observar, es preciso saber qu\u00e9 y c\u00f3mo observar; de ah\u00ed que la \u201cmirada\u201d anat\u00f3mica se haya constituido en el espacio de articulaciones entre los cuerpos y los textos. La voluntad de ver reorganiza la relaci\u00f3n con la palabra escrita, y desde luego no la elimina: es a trav\u00e9s de ella que el cuerpo asume su condici\u00f3n inicial de objeto de conocimiento. <\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/b><\/p>\n \u00bfEn qu\u00e9 medida el conocimiento anat\u00f3mico resultante es el producto del concurso de diversos actores, con intereses y formaci\u00f3n diferentes, y tambi\u00e9n de unos p\u00fablicos heterog\u00e9neos?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/b><\/p>\n En la pr\u00e1ctica anat\u00f3mica interviene una multiplicidad de actores, entre los cuales hay que incluir no s\u00f3lo a los profesionales (m\u00e9dicos, cirujanos, estudiantes, entre otros) sino tambi\u00e9n a los p\u00fablicos que menciona tu pregunta, as\u00ed como a quienes participan en la fabricaci\u00f3n de los textos de anatom\u00eda: artistas, tip\u00f3grafos, etc.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/b><\/p>\n De otra manera, \u00bfse produjo una conjunci\u00f3n necesaria, previa, de reconocimiento epistemol\u00f3gico del cuerpo como punto de partida para la creaci\u00f3n de aquella nueva \u201cmirada anat\u00f3mica\u201d?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n La anatom\u00eda, como disciplina, como saber y como pr\u00e1ctica social es el resultado del conjunto de transacciones, colaboraciones y circulaciones de esos actores, as\u00ed como de los objetos materiales que dan soporte a ese conocimiento: los espacios destinados a las disecciones p\u00fablicas, o las im\u00e1genes impresas, a trav\u00e9s de las cuales se consolidan ciertos rasgos fundamentales del cuerpo tal como la mirada anat\u00f3mica lo instituye.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n Hablemos del cerebro, tema central de la conferencia, de esta semana. \u00bfHay un orden o esquema inalterable, desde \u00e9poca medieval, sobre su papel y prioridad en las partes del cuerpo humano?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n En cuanto al cerebro, su lugar como parte del cuerpo, como \u201c\u00f3rgano\u201d, se estabiliza relativamente a partir de fines de la Edad Media, aunque al respecto no deja de haber disidencias y debates, hasta cierto punto marginales, empero, en los dos primeros siglos de la Edad Moderna.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n \u00bfSe busca y se halla en la disecci\u00f3n del cerebro la morfolog\u00eda del alma, de la consciencia, de la comprensi\u00f3n del mundo visible? \u00bfSe llega a representar el sentido com\u00fan o la imaginaci\u00f3n?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n En la exploraci\u00f3n anat\u00f3mica del cerebro la b\u00fasqueda de la sede del alma aparece m\u00e1s tard\u00edamente, entre otras cosas porque los asuntos del alma exceden las competencias de m\u00e9dicos y anatomistas, que se ocupan m\u00e1s bien de dar cuenta de los \u201c\u00f3rganos de los sentidos\u201d. S\u00ed se discurre, en materia de localizaciones, acerca de las facultades: sentido com\u00fan, imaginaci\u00f3n entendimiento, memoria, pero sus representaciones gr\u00e1ficas consisten, fundamentalmente, en la reproducci\u00f3n de los esquemas y diagramas cuya forma cl\u00e1sica se configura en la Edad Media. Me interesa en particular, y es uno de los puntos que voy a abordar en mi conferencia, la relaci\u00f3n entre las t\u00e9cnicas concretas, los gestos, los dispositivos materiales, los m\u00e9todos de disecci\u00f3n del cerebro, y los objetos de conocimiento resultantes. Existe un circuito entre un orden del pensamiento y un orden de la materialidad en el que uno y otro se alimentan y se influencian rec\u00edprocamente.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n Buena parte de tu investigaci\u00f3n est\u00e1 fundamentada en elementos patrimoniales: espacios de ciencia y objetos e instrumentos m\u00e9dicos. En los \u00faltimos tiempos, algunas instituciones francesas representativas\u2013la BiuSant\u00e9, antes llamada Biblioth\u00e8que interuniversitaire de m\u00e9decine, de la Universit\u00e9 Paris Descartes (III\/2015); el Mus\u00e9e Dupuytren de la Facultad de Medicina de la UPMC Sorbonne Universit\u00e9s (II\/2016)- se han visto amenazadas por despidos masivos e incluso por el cierre. \u00bfC\u00f3mo te explicas esto? \u00bfSe limita todo a una mera cuesti\u00f3n de balance econ\u00f3mico? Aqu\u00ed, la cultura, en general, es la primera en pagar los recortes. \u00bfQu\u00e9 consecuencias pueden tener estas pol\u00edticas para afrontar el ejercicio del historiador y su responsabilidad ante la sociedad?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n Se trata de situaciones penosas, que se explican en parte por recortes presupuestales, pero no obedecen \u00fanicamente a razones de tipo econ\u00f3mico. Creo que hay tambi\u00e9n un d\u00e9ficit en la atribuci\u00f3n de un estatuto cultural a esas instituciones y colecciones. Un d\u00e9ficit de sentido, por lo tanto, y en consecuencia de valor tanto intelectual como social. Nosotros, investigadores, universitarios, usuarios, en suma, tenemos responsabilidad en ello, porque en buena medida esa producci\u00f3n de sentido nos compete, y solemos limitarnos a protestar ante los hechos consumados en lugar de contribuir a volverlos impensables. En todo caso, los lugares donde se deciden las cosas est\u00e1n lamentablemente poblados de gente cada vez m\u00e1s obtusa. <\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n En lengua catalana utilizamos la palabra \u201clletraferit\u201d para referirnos al amante del cultivo de las letras. Adem\u00e1s de toda tu producci\u00f3n como historiador, tambi\u00e9n te interesan otros g\u00e9neros literarios, como el teatro y la novela. \u201cSiempre Par\u00eds\u201d ha sido tu primera novela, premiada con el Onetti uruguayo (2013). \u00bfC\u00f3mo consigues trabajar en tan diferentes registros? \u00bfHas tenido una respuesta favorable ante p\u00fablicos inesperados?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n En realidad, escribo ficci\u00f3n desde siempre, y seguir haci\u00e9ndolo me procura, entre otras cosas, un contacto particular con mi propio idioma que la escritura acad\u00e9mica no satisface. Ese contacto se ha vuelto todav\u00eda m\u00e1s importante desde que resido en Par\u00eds, naturalmente. La lengua de la ficci\u00f3n yace en la carne, y la m\u00eda es de Montevideo, sin que la geograf\u00eda o el tiempo puedan alterar eso.<\/span><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n Por otra parte, visitas una ciudad, Barcelona, donde el tango, sus letras, sus melod\u00edas, la seducci\u00f3n de su baile, triunf\u00f3, tras la primera guerra mundial, y sobrevivi\u00f3 a la oscuridad del franquismo. En \u201cSiempre Par\u00eds\u201d, la busca de la partitura perdida de un tango sirve como eje para trazar historias humanas transatl\u00e1nticas y mediterr\u00e1neas, en el corto siglo XX. \u00a0\u00bfTe ha inspirado tu conocimiento de la historia, de la circulaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n de objetos e ideas, de conocimiento, en diferentes lugares y por diferentes actores? \u00bfEstableces di\u00e1logos entre tus g\u00e9neros de trabajo, entre tus objetos de estudio, entre el pasado y el presente?<\/span><\/b><\/p>\n \u00a0<\/span><\/p>\n El tango tambi\u00e9n, como la lengua, lo llevo en la intimidad de mi historia personal y si forma parte del tejido de mi novela es porque remite a un mundo con cuyas referencias y sustancia me siento m\u00e1s que c\u00f3modo. Conozco bien la historia del tango, por lo dem\u00e1s, y alg\u00fan d\u00eda escribir\u00e9 un libro sobre los mismos temas y episodios a los que se alude en la novela, pero en clave hist\u00f3rica.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Parlem amb Rafael Mandressi (Montevideo, 1966), investigador del CNRS y director adjunto del Centre Alexandre Koyr\u00e9 d’Histoire des Sciences et des Techniques en Par\u00eds, sobre hist\u00f2ria de l\u2019anatomia i tamb\u00e9 sobre l\u2019ofici d\u2019historiador en un temps agitat i boir\u00f3s per a les humanitats. 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